¿Dirigimos o no?

¡Cuánto nos cuesta mantenernos al margen durante el juego! ¡O durante cualquier actividad!

Yo me he currado mucho eso de no intervenir desde que Luca era un bebé de pocas semanas. Y lo consigo la mayoría de las veces. Pero hay otras…

¿No os cuesta no opinar? ¿No intervenir? ¿No juzgar su juego? ¿No dirigirlo hacia donde nosotros queremos?

El juego libre se basa justo en eso. En niños jugando en un ambiente seguro y con materiales seguros. Con supervisión y acompañamiento de un adulto. Pero sin intervenir.

No quiere decir que nos convirtamos en estatuas mudas y sordas. Sino que sea el niño el que dirige el juego. El que va llevándonos hacia donde su mente busca aprendizaje. Si interrumpimos y dirigimos nosotros, ya no será su aprendizaje natural. Su exploración instintiva.

Nosotros llevamos ya mucho camino hecho. El nuestro. Con nuestra mochila. Con nuestro aprendizaje. Con nuestra opinión que puede convertirse en un juicio repleto de ‘así sí se hace’, ‘así no, ‘eso está bien’, ‘eso está mal’. Y confundirles. Limitarles. Cohibirles de su instinto innato explorador y descubridor.

Hemos pintado con acuarela por primera vez. Le he explicado cómo usarse. Primer error. Al poco le he dicho varios ‘No, Luca. No mojes tanta agua. Moja pintura’.

¿Pintura, mamá?

Sí, pintura. Si mojas tanta agua no se ven los colores.

¿No?

No.

¿Así, mamá?

Sí, así.

¡Qué mal! ¡Qué mal he empezado!

Menos mal que ha sido él el que, tanto insistir en mojar agua y más agua, me ha puesto los pies en la tierra.

Yo quería que él utilizara el material de una forma limitante para su edad. Cual robot obediente.

Al mantenerme al margen, ¡ha ocurrido la magia!💫

Del papel nos hemos ido a los cuerpos. Al suyo. Al mío.

Y de los cuerpos… a la conexión y a las risas.

2 comentarios sobre “¿Dirigimos o no?

  1. Cuanta razón, y que importante observar, es irresistiblemente opuesto a lo que nuestro perfil de adulto nos incita…(a veces somos como autómatas).
    Yo digo a veces, no intervenir es como ir en contra de la dirección de la pelota…tu cerebro ha de reprogramarse y ser consciente de coger el otro camino, uno no trazado.
    Bravo por la reflexión.

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    1. Así es, tenemos que hacer un esfuerzo por ser conscientes de cómo tenemos que relacionarnos con ellos en determinados momentos. El juego es súper importante para su desarrollo cognitivo y emocional. Para ir colocando y reafirmando lo que van aprendiendo. Y nuestra intervención con juicio no se lo facilita. Tenemos que desaprender para aprender, ¿no?😊

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