¿Mi mamá no llora?

Sí. Sí podemos las mamás llorar delante de nuestros bebés.

No. No les transmitimos emociones negativas perjudiciales para su salud emocional.

Es bueno y es sano para ellos sentir un amplio abanico de emociones reales. Tantas como existen. Todo en su justo equilibrio y todo en sus justas circunstancias. Es sano que perciban a su madre como un ser vivo sintiente en constante movimiento y desarrollo, también emocional. No hay que protegerles en una especie de burbuja inexistente de realidad. Tienen que aprender desde muy bebés a reconocer aquellas emociones que irán sintiendo a lo largo de su vida en formas y circunstancias diferentes.

La mamá está feliz. La mamá está enfadada. La mamá está triste. La mamá está decepcionada. Y cansada. Y celosa. Y desbordada. Y alegre. Y sonriente. Y despistada. Y asustada. Y contagiosamente cariñosa y pletórica.

Hay mucho desconocimiento, todavía hoy, tanto en el ámbito médico como por supuesto en el familiar y personal.

Durante los primeros meses e incluso años de la vida de un niño su referencia vital es su madre o cuidador. De los 0 a los 6 meses el bebé se identifica completamente con la persona que lo cuida. No reconoce ni su cuerpo como propio. No diferencia sus emociones de aquellas de la persona de la que está a cargo, principalmente su madre. De los 6 a los 7 empieza a percibir que está físicamente separado de ti. Poco a poco va reconociendo sus dedos de los pies, de las manos, sus piernas y sus brazos. Va reconociendo, a través del movimiento físico, su cuerpo como suyo. De los 7 a los 12 empieza a darse cuenta de que es independiente. Comienza a ser consciente a lo largo del tiempo, que es un ser diferente a su cuidador, generalmente su madre. Y a la vez que descubre su cuerpo como suyo, también comienza a distinguir sus emociones como suyas propias.

La mamá no estaba contagiándole su alegría, su tristeza o su enfado. La mamá estaba empezando a construir la base de su educación emocional ayudándole a sentir y reconocer diferentes tipos de emociones que su ser sentirá en algún momento de su vida. ¿Qué mejor persona que mamá para darle la bienvenida a su propio mundo emocional?

Permitamos que nuestros bebés nos vean llorar cuando nos desbordemos. Que nos miren a los ojos y vean la coherencia entre una mirada y un gesto triste. No les confundamos. Los bebés nos conocen tanto como nosotras a ellos pero sin ser conscientes. El único sentido de mostrarles una mirada triste a la vez que una sonrisa que oculta, es el de confundirles y negarles la oportunidad de que aprendan a reconocer la tristeza tal cual es.

Tanto miedo tenemos a ciertas emociones que, aún sabiendo que existen en nosotros, deseamos ocultárselas a los niños. Protegiéndoles equivocadamente cuando lo que hacemos así es confundirlos.

Un niño no es un adulto a medio hacer. Un niño es un ser completo física, intelectual y emocionalmente que solo está en un momento vital diferente al nuestro. No les privemos de la magnífica oportunidad de, cogidos de nuestra mano, Sentir lo que la vida les ofrece.

3 comentarios sobre “¿Mi mamá no llora?

  1. Hoy he subido al coche con Asia, me había despedido de mi madre y estaba muy triste…he llorado delante de Asia la Tristeza de la despedida y le he contado a mi hija que lloraba porque vivo lejos y siempre echo de menos a mis padres…
    Lloro, Rabio, Río delante de mi hija y quiero mostrarle siempre mi autenticidad y conexión.
    Gracias por recordarmelo Vero💚

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